¿Entendéis exactamente qué significa honrar a los muertos? El verbo “honrar” no significa solamente el hecho de pasar un duelo, guardar luto, llevar flores a la tumba o no “ensuciar” la memoria del fallecido con críticas o juicios hacia esa persona.

El verbo honrar va mucho más allá e implica una comprensión y aceptación profunda de la vida que ha vivido el fallecido, entendiendo que su forma de vida formó parte de su proceso o propósito de vida; entendiendo que esa persona ha vivido su vida de la mejor manera que ha sabido según sus circunstancias y experiencias o aprendizajes.

Este nivel de comprensión y aceptación no siempre es fácil ya que puede que esa persona haya causado mucho daño o dolor en la vida de otra persona; pero si somos capaces de ver que hemos sido la “diana” donde esa persona descargó su dolor, ira, resentimiento..seremos capaces de ver que no fue nada personal hacia nosotros, sino que esa persona estaba pasando un infierno interior que le impedía hacer las cosas de una mejor manera. Insisto en que llegar a este nivel de comprensión no es fácil y requiere una compasión profunda hacia otro ser humano y su proceso vital. No se trata de justificar el daño causado, como puede parecer, sino de entender el libre albedrío de cada uno

Por lo tanto “honrar” significa respeto, comprensión y aceptación de la vida del otro, aun cuando no estemos de acuerdo con ella o la hubiésemos vivido de otra forma nosotros mismos; entender que cada uno tiene un propósito de vida y que es libre de vivirla como quiera, aunque ello implique hacer el mal a otros.

El honrar a nuestros muertos también implica gratitud por la aportación de esas personas en nuestras vidas, porque gracias a su sacrificio, esfuerzo, comportamiento, actitud estamos hoy aquí, somos las personas que hoy somos. Se trata de hacer las paces y estar en paz con nuestros ancestros y todos aquellos que formaron parte de nuestro sistema familiar y ya no están entre nosotros; sin rencor, sin odio y con un profundo amor hacia ellos y la vida que llevaron.

Un ejercicio muy efectivo para honrar a nuestros muertos es mediante la escritura, escribiéndoles una carta donde les damos su sitio, nuestro reconocimiento por lo que hicieron y por lo que no hicieron, nuestro amor y respeto, nuestro agradecimiento. A continuación rompemos, quemamos y nos deshacemos de esa carta. Puede ser que te sea difícil escribir esa carta para honrar a un fallecido cuando guardas rencor o resentimiento por algún comportamiento de esa persona; por ello y para que sea más efectivo este ejercicio te aconsejo escribir en primer lugar, y antes que la otra carta, lo que en Biodescodificación se llama “Carta de liberación del clan familiar” que debe ser escrita a una persona en concreto (si hay varias personas fallecidas que debamos honrar y perdonar se escribe una a cada una). En esta carta debemos incluir necesariamente emociones negativas, resentimientos, ira..de esta forma liberamos las emociones negativas, de dolor, miedos, programas heredados. De esa forma liberamos esas emociones negativas de nosotros mismos, es como si eliminamos nuestra “basura emocional” para poder así escribir una bonita carta de duelo y reconocimiento a nuestros muertos. Una carta más en sintonía con nuestra creencia hacia esa persona.

Estas dos cartas deben escribirse manualmente y para uno mismo.

Si quieres que te ayude en este proceso no dudes en contactarme en la Candela de Mariel. Estaré encantada de acompañarte!